Vacaciones y salud del corazón: consejos para viajar de forma segura y disfrutar sin descuidarte

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Las vacaciones representan una oportunidad para descansar, conocer nuevos lugares, convivir con la familia y alejarse temporalmente de la rutina. Sin embargo, cambiar horarios, pasar muchas horas sentado durante un traslado, modificar la alimentación, dormir menos o suspender accidentalmente un medicamento puede convertirse en un desafío para la salud cardiovascular.

Esto adquiere especial importancia en personas que viven con hipertensión, enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca, arritmias, diabetes o antecedentes de infarto o accidente cerebrovascular.

Tener una enfermedad cardiovascular no significa necesariamente renunciar a viajar. La American Heart Association señala que, con una planificación adecuada y determinadas precauciones, muchas personas con enfermedades cardíacas pueden realizar viajes de manera segura.

La clave está en preparar no solo las maletas, sino también la salud. Consultar al médico cuando sea necesario, llevar suficiente medicación, mantenerse hidratado, moverse durante los trayectos largos y conocer las señales de una emergencia son medidas que pueden marcar una diferencia.

¿Por qué las vacaciones pueden cambiar nuestra rutina cardiovascular?

Durante un viaje solemos modificar muchas de las costumbres que mantenemos en casa. Los horarios de las comidas cambian, caminamos más —o permanecemos sentados durante horas—, probamos alimentos diferentes y podemos dormir menos.

También pueden aparecer factores como:

  • Temperaturas extremadamente altas o bajas.
  • Altitudes diferentes.
  • Estrés por aeropuertos, tráfico o retrasos.
  • Mayor consumo de alimentos con sal.
  • Consumo de alcohol.
  • Deshidratación.
  • Olvido de medicamentos.
  • Mayor o menor actividad física de la habitual.

Para una persona sana, muchos de estos cambios pueden representar únicamente molestias pasajeras. En alguien con una enfermedad cardiovascular, algunos pueden requerir mayor atención.

Antes de viajar: comienza por conocer tu estado de salud

Las vacaciones no deberían ser el momento para descubrir que la presión arterial lleva meses fuera de control o que un tratamiento necesita ajustes.

Las personas que tienen una enfermedad cardiovascular conocida deberían comentar sus planes de viaje con su profesional de la salud, especialmente cuando se trata de viajes largos, destinos remotos, lugares de gran altitud o países donde el acceso a atención médica puede ser diferente.

La recomendación es todavía más importante si recientemente se presentó:

  • Un infarto.
  • Una hospitalización por problemas cardíacos.
  • Una cirugía cardiovascular.
  • Una angioplastia o colocación de stent.
  • Una descompensación de insuficiencia cardíaca.
  • Una arritmia importante.
  • Cambios recientes en el tratamiento.

El médico podrá determinar si el estado clínico es suficientemente estable para viajar y establecer precauciones individuales.

No suspendas tus medicamentos durante las vacaciones

Uno de los errores más importantes es considerar las vacaciones como una pausa del tratamiento.

Los medicamentos para la presión arterial, colesterol, arritmias, angina, insuficiencia cardíaca, diabetes o prevención de coágulos deben continuar utilizándose exactamente como fueron prescritos, salvo que el médico indique lo contrario.

MedlinePlus advierte que los medicamentos para enfermedades coronarias no deben suspenderse sin consultar previamente al profesional de la salud.

Antes de salir:

  • Comprueba que tienes medicamento suficiente para todo el viaje.
  • Lleva una cantidad adicional ante posibles retrasos.
  • Conserva los medicamentos correctamente identificados.
  • Lleva una lista de los fármacos y las dosis.
  • Guarda los medicamentos importantes en el equipaje de mano.
  • Consulta cómo modificar los horarios si vas a atravesar varios husos horarios.

La Fundación Española del Corazón también recomienda prever suficiente medicación para los viajes prolongados y llevar los medicamentos junto con información médica relevante.

Prepara una pequeña carpeta médica

Una persona con una enfermedad cardiovascular puede beneficiarse de llevar consigo información básica sobre su salud.

Puede incluir:

  • Diagnósticos principales.
  • Medicamentos y dosis.
  • Alergias.
  • Información de contacto del médico.
  • Datos del seguro médico.
  • Informes relevantes.
  • Información sobre dispositivos implantados, si los utiliza.

MedlinePlus recomienda llevar registros médicos relacionados con enfermedades crónicas o cirugías importantes recientes, además de información de los profesionales que atienden al paciente.

Esta información puede ser especialmente útil si surge una emergencia lejos de casa.

Viajes largos: cuidado con permanecer inmóvil

Los trayectos prolongados en avión, automóvil, autobús o tren pueden implicar varias horas sentado.

La inmovilidad prolongada favorece el estancamiento de la sangre en las piernas y puede incrementar el riesgo de desarrollar trombosis venosa profunda en personas susceptibles. Los viajes largos se encuentran entre las situaciones asociadas con mayor riesgo de formación de coágulos.

Cuando sea posible:

  • Levántate periódicamente.
  • Camina unos minutos.
  • Mueve los tobillos.
  • Flexiona y extiende las piernas.
  • Realiza movimientos con los músculos de las pantorrillas.
  • Evita permanecer durante horas exactamente en la misma posición.

En viajes en automóvil, pueden realizarse paradas periódicas para caminar.

Las personas con antecedentes de trombosis, determinadas enfermedades, cirugías recientes u otros factores de riesgo deben preguntar a su médico si requieren medidas adicionales.

¿Hay que utilizar medias de compresión?

No todas las personas necesitan utilizar medias de compresión para viajar.

En determinados pacientes con mayor riesgo de trombosis pueden ser recomendadas, pero la decisión debe individualizarse. La American Heart Association señala que los vuelos prolongados, especialmente aquellos superiores a cuatro horas, pueden aumentar el riesgo de trombosis venosa profunda y embolia pulmonar.

Si existe enfermedad vascular, antecedentes de coágulos o una cirugía reciente, es preferible consultar antes de comprarlas o utilizarlas.

Tampoco se deben tomar anticoagulantes o aspirina por cuenta propia con la intención de prevenir un coágulo durante un vuelo.

Hidratación: una medida sencilla que suele olvidarse

Entre aeropuertos, recorridos turísticos y actividades recreativas es fácil pasar varias horas sin beber suficiente agua.

Las altas temperaturas pueden aumentar la pérdida de líquidos. La deshidratación puede favorecer mareos y cambios en la presión arterial y resultar especialmente problemática en algunas personas con enfermedades cardiovasculares.

Por ello, conviene beber agua regularmente y no esperar a tener mucha sed.

Sin embargo, existe una excepción importante: algunas personas con insuficiencia cardíaca tienen restricciones específicas sobre la cantidad de líquidos que pueden consumir. En esos casos deben mantenerse las indicaciones establecidas por el médico y no aumentar la ingesta de agua indiscriminadamente.

Vacaciones no significa abandonar una alimentación saludable

Viajar también significa descubrir nuevos sabores y disfrutar de la gastronomía del destino.

No es necesario convertir cada comida en una experiencia restrictiva, pero sí mantener cierto equilibrio.

Un patrón de alimentación saludable para el corazón prioriza alimentos como:

  • Verduras.
  • Frutas.
  • Cereales integrales.
  • Leguminosas.
  • Pescado.
  • Fuentes de proteína magra.
  • Grasas saludables.

Al mismo tiempo, conviene moderar los alimentos con grandes cantidades de sal, grasas saturadas y azúcares añadidos.

Las personas con hipertensión o insuficiencia cardíaca deben prestar especial atención al sodio, ya que durante las vacaciones es frecuente consumir más alimentos preparados, embutidos, botanas, comida rápida y productos procesados.

Los hábitos de alimentación saludables, la actividad física y el control de otros factores de riesgo forman parte de la prevención de la enfermedad coronaria.

¿Y el alcohol?

Las vacaciones pueden favorecer un mayor consumo de bebidas alcohólicas debido a reuniones, comidas y celebraciones.

El alcohol no debe considerarse una estrategia para proteger el corazón.

Además, puede interactuar con determinados medicamentos, afectar la presión arterial, favorecer la deshidratación y alterar el sueño.

Quienes tienen una enfermedad cardiovascular o toman medicamentos deben consultar con su profesional de la salud si el consumo de alcohol es apropiado en su caso.

Cuidado con el calor extremo

Los destinos de playa y las ciudades con temperaturas elevadas son especialmente populares durante las vacaciones.

El calor hace que el organismo tenga que realizar ajustes para mantener su temperatura. Además, aumenta la pérdida de líquidos mediante la sudoración.

Las personas con enfermedades cardiovasculares deben evitar esfuerzos físicos intensos durante las horas de mayor temperatura y prestar atención a síntomas como:

  • Mareo.
  • Debilidad.
  • Dolor de cabeza.
  • Náuseas.
  • Confusión.
  • Palpitaciones.
  • Sensación de desmayo.

Es recomendable buscar sombra, utilizar ropa adecuada y planificar las actividades físicas durante horarios menos calurosos.

El frío también puede representar un esfuerzo

No todos los riesgos aparecen en destinos cálidos.

Las bajas temperaturas pueden provocar vasoconstricción, es decir, un estrechamiento de los vasos sanguíneos, y pueden aumentar el esfuerzo que realiza el corazón.

Las personas con enfermedad cardiovascular deben tener especial precaución al realizar actividades físicas intensas en ambientes muy fríos, sobre todo si no están acostumbradas.

Es mejor incrementar la actividad gradualmente y respetar los límites indicados por el médico.

¿Qué sucede al viajar a lugares de gran altitud?

En lugares elevados existe menor disponibilidad de oxígeno.

Esto puede hacer que algunas personas experimenten falta de aire, cansancio, dolor de cabeza o palpitaciones mientras el organismo se adapta.

La American Heart Association advierte que tanto las temperaturas extremas como la altitud pueden representar consideraciones especiales para quienes tienen enfermedades cardiovasculares.

Una persona con una enfermedad cardíaca importante debería preguntar al especialista antes de planificar vacaciones en destinos de gran altitud.

Mantente activo, pero conoce tus límites

Las vacaciones pueden convertirse en una excelente oportunidad para caminar, nadar, recorrer una ciudad o disfrutar de la naturaleza.

La actividad física es beneficiosa para la salud cardiovascular, pero no es recomendable pasar de una rutina sedentaria a realizar repentinamente jornadas de varias horas de ejercicio intenso.

Una persona que normalmente camina veinte minutos diarios no debería asumir automáticamente que puede realizar una caminata de montaña de varias horas sin preparación.

La actividad debe incrementarse progresivamente.

Si aparece dolor en el pecho, falta de aire desproporcionada, mareo, debilidad extrema o palpitaciones importantes, se debe detener la actividad y buscar valoración médica según la gravedad de los síntomas.

Dormir también forma parte de las vacaciones

Cambiar de zona horaria, levantarse temprano para realizar excursiones o permanecer despierto hasta altas horas puede alterar el descanso.

Dormir suficientemente forma parte de los hábitos relacionados con una buena salud cardiovascular.

Procura conservar horarios razonables y permitir que el organismo se adapte gradualmente cuando exista una diferencia horaria considerable.

Descansar adecuadamente también ayuda a mantener energía para disfrutar del viaje.

Controla el estrés del viaje

Perder un vuelo, encontrarse atrapado en el tráfico o descubrir que el hotel no era exactamente como aparecía en las fotografías puede generar estrés.

Para reducirlo:

  • Sal con suficiente anticipación.
  • Evita itinerarios excesivamente ajustados.
  • Programa momentos de descanso.
  • Lleva documentos y medicamentos organizados.
  • Mantén expectativas realistas.
  • Reserva tiempo entre conexiones cuando sea posible.

Para una persona con una enfermedad cardiovascular, unas vacaciones tranquilas pueden ser más saludables que intentar realizar todas las actividades disponibles en el destino.

Si tienes marcapasos u otro dispositivo cardíaco

Viajar con un marcapasos o desfibrilador implantable requiere algunas precauciones adicionales.

Es recomendable llevar la tarjeta de identificación del dispositivo y consultar previamente las indicaciones específicas del fabricante y del equipo médico.

Al pasar por controles de seguridad aeroportuarios, informa al personal sobre el dispositivo implantado.

También conviene saber qué centros médicos existen en el destino, especialmente cuando el viaje será prolongado.

Investiga la atención médica disponible en tu destino

Antes de viajar, dedica unos minutos a localizar:

  • Hospitales cercanos.
  • Servicios de urgencias.
  • Farmacias.
  • Número local de emergencias.
  • Cobertura de tu seguro médico.

Esto resulta especialmente importante en viajes internacionales o destinos rurales y remotos.

MedlinePlus recomienda conocer el número local de emergencias al llegar al destino, ya que no todos los países utilizan el mismo número.

CARDIOSAFE y la tecnología cardiovascular

La prevención y el seguimiento médico son fundamentales para cuidar la salud del corazón, pero la atención cardiovascular moderna también cuenta con tecnologías especializadas que apoyan a los profesionales cuando una enfermedad requiere procedimientos de diagnóstico o tratamiento.

En este contexto, CARDIOSAFE forma parte del sector de tecnología médica cardiovascular, proporcionando soluciones e insumos especializados utilizados por profesionales e instituciones de salud en la atención de diferentes enfermedades cardiovasculares.

Los avances en cardiología intervencionista permiten tratar determinadas obstrucciones y alteraciones cardiovasculares mediante procedimientos especializados. Por ejemplo, la angioplastia y la colocación de stents forman parte de las intervenciones utilizadas en algunos pacientes con enfermedad de las arterias coronarias.

La tecnología médica disponible a través de empresas especializadas como CARDIOSAFE apoya el trabajo de los equipos de salud; sin embargo, la valoración, el diagnóstico, la indicación de un procedimiento y el tratamiento corresponden siempre al médico responsable.

Reconoce las señales de una emergencia cardiovascular

Saber identificar síntomas de alarma es importante tanto en casa como durante las vacaciones.

Un dolor o presión repentina en el pecho, especialmente si se extiende hacia el brazo, mandíbula o espalda y se acompaña de falta de aire, sudoración, náuseas o mareo, requiere atención inmediata.

También debe buscarse atención urgente ante:

  • Dificultad respiratoria intensa.
  • Pérdida del conocimiento.
  • Dolor torácico intenso o persistente.
  • Debilidad repentina de un lado del cuerpo.
  • Dificultad repentina para hablar.
  • Palpitaciones acompañadas de dolor torácico, dificultad respiratoria o desmayo.

Ante una posible emergencia cardiovascular, debe llamarse al número local de emergencias. No es recomendable esperar a que los síntomas desaparezcan ni conducir personalmente hasta el hospital cuando se sospecha un síndrome coronario agudo.

Un viaje saludable comienza antes de hacer la maleta

Prepararse para unas vacaciones no consiste únicamente en reservar vuelos y alojamiento.

Para una persona con enfermedad cardiovascular, una lista previa puede incluir revisar su estado de salud, confirmar que dispone de todos sus medicamentos, organizar documentos médicos, investigar la atención sanitaria disponible en el destino y adaptar las actividades a su capacidad física.

La prevención permite disfrutar con mayor tranquilidad.

Las vacaciones pueden incluso convertirse en una oportunidad para adoptar hábitos positivos: caminar más, descansar, disminuir el estrés, disfrutar de alimentos frescos y dedicar tiempo a actividades recreativas.

El objetivo no es viajar con miedo, sino hacerlo con información.

Tener una enfermedad cardiovascular no significa automáticamente tener que quedarse en casa. Para muchas personas, viajar es perfectamente posible cuando la enfermedad se encuentra estable y existe una planificación adecuada.

Consultar al profesional de la salud cuando corresponda, no interrumpir los medicamentos, evitar largos periodos de inmovilidad, mantener una alimentación equilibrada, hidratarse según las necesidades individuales y conocer los servicios médicos del destino son medidas sencillas que ayudan a reducir riesgos.

También es fundamental reconocer las señales de una emergencia y buscar ayuda inmediatamente cuando aparezcan.

La prevención cardiovascular continúa incluso durante las vacaciones. Y cuando una enfermedad requiere atención especializada, la medicina actual cuenta con profesionales, instituciones y tecnología cardiovascular avanzada. Empresas como CARDIOSAFE forman parte de este ecosistema al proporcionar tecnología e insumos especializados que respaldan el trabajo de los equipos médicos dedicados a la atención cardiovascular.

Preparar el corazón para el viaje es tan importante como preparar el equipaje: unas vacaciones bien planeadas permiten concentrarse en lo verdaderamente importante, descansar, descubrir y disfrutar.

Cortesía de

Fuentes

American Heart Association. (2023). Haga una lista y compruébela dos veces con estos trucos para viajes de vacaciones saludables para el corazón. American Heart Association.

American Heart Association. (s. f.). Travel and heart disease. American Heart Association.

CARDIOSAFE. (s. f.). CARDIOSAFE: Tecnología médica cardiovascular.

Fundación Española del Corazón. (2024). Cuando llegan las vacaciones: adherencia tras un infarto de miocardio. Revista de la Fundación Española del Corazón.

MedlinePlus. (2026). Cuidados de la salud durante las vacaciones. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

MedlinePlus. (s. f.). Coágulos sanguíneos. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

MedlinePlus. (2026). Enfermedad de las arterias coronarias. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

MedlinePlus. (s. f.). Salud del viajero. Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos.

Nota final

Este artículo tiene fines educativos e informativos y no sustituye la valoración, diagnóstico o tratamiento de un profesional de la salud. Las personas con enfermedades cardiovasculares, antecedentes de infarto, insuficiencia cardíaca, arritmias, trombosis, cirugía cardiovascular reciente u otras condiciones relevantes deben consultar con su médico sobre las precauciones específicas antes de realizar un viaje, especialmente si será prolongado, internacional, a gran altitud o a un destino con acceso limitado a servicios médicos. Ante dolor intenso o presión en el pecho, dificultad respiratoria, pérdida del conocimiento u otros signos de una emergencia cardiovascular, debe solicitarse atención médica inmediata.

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